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Alexéi y Andreas Jawlensky: la aventura del color

Colección del Museo Ruso
Museo, Temporal

Alexéi y Andreas Jawlensky: la aventura del color

Colección del Museo Ruso
Museo, Temporal
from 3,00 € Buy

Alexéi y Andreas Jawlensky: la aventura del color

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Alexéi Jawlensky (1864–1941) no necesita presentación alguna. Las obras de este artista se
incluyen en las colecciones de numerosos museos de todo el mundo.
En varios países se han celebrado con gran éxito exposiciones de sus cuadros. Contemporáneo,
correligionario y amigo de Vasilly Kandinsky, Gabriele Münter, Paul Klee y otros famosos
artistas de las primeras décadas del siglo XX, Alexéi Jawlensky inició su camino como creador
en Rusia, estudió junto con Iliá Repin y admiró los lienzos de Valentín Serov, Konstantín
Korovin y otros maestros del realismo y del impresionismo.
Tras partir a Alemania en 1896, continuó su formación artística en la escuela de Anton Ažbe
junto con sus amigos, también artistas, Ígor Grabar, Dimitri Kardovski y Marianne von
Werefkin.


A menudo se reunían para compartir noticias y debatir sobre cuestiones de índole artística.
Sólo hacia finales de la década de 1910, después de la revolución de 1917 en Rusia, su
contacto se vio prácticamente interrumpido.


No es casual que la obra de Alexéi Jawlensky se exhiba en la presente exposición de Málaga
acompañada de las creaciones de otros coetáneos suyos rusos, si bien ya a finales de la década
de 1900 el artista recibió influencias de lo más variadas, con la particularidad de que continuó
siendo un artista totalmente original e inconfundible en cuanto a su estilo y temática.
A diferencia de Vasili Kandinsky y Paul Klee, Jawlensky se inspiró sobre todo en la realidad, en
la naturaleza, los seres humanos y sus rostros, que reflejaban sus estados de ánimo y
sentimientos. Pero Jawlensky casi nunca se limitó a reproducir la realidad visible.
El artista transformaba sus asociaciones y emociones, expresadas mediante el color, en
imágenes en las que desaparecía toda naturalidad y surgían misteriosos espejismos pictóricos.
En el último periodo de su vida, interesado en la pintura de iconos, creó un ciclo de obras
inspiradas en el arte religioso.


Andreas Jawlensky (1902-1984), que hasta 1923 llevó el apellido de su madre -“Nesnakomoff”-
, ya de niño sorprendió a muchos artistas famosos por su inmenso talento. Pero la carrera
artística de Andreas no fue un camino de rosas.


Durante mucho tiempo estuvo a la sombra de su padre, aunque muy pronto empezó a mostrar
sus obras, muy diferentes a las paternas, en exposiciones. A Andreas le interesaba mucho más
que a su progenitor el mundo que lo rodeaba: la naturaleza, la gente y la vida.
Sus obras se caracterizan por el predominio del color, del sol y del aire. Poseedor de un estilo
genuino y de un repertorio temático propio, la obra de Andreas Jawlensky constituye una
interesantísima página del arte europeo de mediados del siglo XX.

Colección del Museo Ruso
Av de Sor Teresa Prat, 15 - Málaga (Málaga)
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